Acrofobia: fobia a las alturas. El individuo experimenta
sensaciones de vértigo cuando se encuentra en lugares altos. Siente miedo,
malestar y angustia.
Agorafobia:
trastorno mental que produce en el individuo miedo y ataques de pánico. Las
situaciones desencadenantes suelen ser encontrarse en espacios abiertos o en
los que se pueda sentir vulnerable como estando solo en lugares públicos.
Amnesia
disociativa: la persona no consigue
recordar algún hecho de su pasado que le resulta traumático. El resto de cosas
se recuerdan con normalidad.
Anorexia:
trastorno alimenticio que cosiste en la insuficiente ingestión de comida. Puede
estar provocada por causas orgánicas. En el caso de la anorexia nerviosa se
debe a la intención de perder peso.
Ansiedad:
respuesta anticipatoria desproporcionada ante un acontecimiento. La persona que
la sufre presenta un estado de estrés, nerviosismo y angustia no justificado
por los acontecimientos.
Ansiedad
por separación: trastorno de
ansiedad infantil que se caracteriza por el exceso de malestar y nerviosismo
que provoca una situación de alejamiento de los padres u otros seres queridos.
Se da en situaciones normales en las que no debería producirse ningún temor.
Aracnofobia: fobia a las arañas. La persona experimenta
sensaciones de terror y angustia ante la presencia de estos animales.
Ataque
de pánico: son periodos breves de
tiempo en los que se experimentan sensaciones negativas y desagradables como
miedo, malestar, falta de respiración, náuseas, sudores, escalofríos, sensación
de morirse. Pasados esos momentos el individuo se recupera. Suelen aparecer
como consecuencia de otros trastornos como la ansiedad. Se conoce también con
el nombre de crisis de pánico.
Autismo: trastorno caracterizado por la dificultad para
comunicarse y relacionarse con otras personas. Estos pacientes no suelen
comunicarse verbalmente con otras personas o lo hacen con dificultad. Tampoco
muestran emociones o sentimientos hacia lo que les rodea. Aparece ya en la
infancia.
Bulimia:
trastorno alimenticio que se manifiesta en la ingesta de grandes cantidades de
alimentos. Tras las comidas suele producirse un sentimiento de arrepentimiento
que lleva a provocar el vómito y mantener periodos de ayuno.
Claustrofobia: la persona tiene miedo a los lugares cerrados o con
poco espacio. Le produce angustia la idea de quedarse encerrado. En estos
lugares experimenta angustia y sensación de ahogo.
Crisis
de angustia: son periodos breves de
tiempo en los que se experimentan sensaciones negativas y desagradables como
miedo, malestar, falta de respiración, náuseas, sudores, escalofríos, sensación
de morirse. Pasados esos momentos el individuo se recupera. Suelen aparecer
como consecuencia de otros trastornos como ansiedad. Se conoce también con el
nombre de ataque de pánico.
Delirio: se denomina así a la alteración de las percepciones
normales de las cosas. Se pierden capacidades como la memoria, la visión de la
realidad o la atención. Puede estar causado por el consumo de algunas
sustancias como drogas.
Demencia:
trastorno que tiene como consecuencia la pérdida total o parcial de la memoria,
el lenguaje, la capacidad de orientación y otras funciones del sistema
cognitivo.
Demencia senil: demencia producida en edades avanzadas como consecuencia del
envejecimiento del propio organismo.
Depresión:
trastorno emocional caracterizado por un estado de ánimo triste y apático. En algunos casos se requiere tratamiento
farmacológico.
Dislexia:
trastorno que dificulta el aprendizaje de la lectura y la escritura.
Distimia: trastorno depresivo crónico. La persona manifiesta
durante un tiempo superior a dos años tristeza, pesimismo, baja autoestima y
otros sentimientos negativos.
Esquizofrenia:
enfermedad mental que produce trastornos de la personalidad, delirios y
alucinaciones.
Fobia: miedo intenso a un hecho u objeto determinado. El
temor y la angustia no se justifican con el peligro o amenaza real. Para que se
considere un trastorno que requiera atención médica debe condicionar la vida
diaria de la persona.
Fobia
social: trastorno por el que las
situaciones sociales como los actos públicos o la presencia de desconocidos
infunden miedo, nerviosismo y rechazo no justificado. La persona evita
claramente las situaciones sociales y tiene siempre miedo a quedar en ridículo
o en evidencia.
Fotofobia: desagrado o sensibilidad excesiva a la presencia de
la luz. Puede deberse a alguna lesión ocular que haga el ojo más sensible a
este estímulo.
Hiperactividad: se trata de niños con dificultades para
concentrarse, mantener la atención y realizar las tareas que se les ordenan. Se
olvidan de las cosas, les cuesta permanecer quietos, etc. Este trastorno les
causa problemas en su vida escolar.
Hipersomnia: excesivo sueño de noche y de día durante una etapa
prolongada y sin causa justificada. Llega a dificultar la vida laboral y
familiar.
Hipocondría: trastorno por el que la persona experimenta de
forma habitual miedo y preocupación a padecer diversas enfermedades.
Insomnio: dificultad para dormirse a pesar del cansancio que
tenga el individuo. Provoca malestar psíquico y físico debido a la falta de
descanso.
Juego
patológico: trastorno que sufre una
persona cuando es adicta al juego. No puede dejar de jugar aunque lo intente.
Esta actividad condiciona su vida y puede llevar a mentir o robar.
Ludopatía:
adicción al juego. Puede llegar a condicionar la vida y provocar grandes
trastornos en el comportamiento.
Narcolepsia: el individuo se queda dormido de repente durante el
día independientemente de lo que esté haciendo. Se acompaña de trastornos en el
sueño normal y de cataplexia, que es pérdida momentánea de la rigidez muscular.
Neurastenia:
trastorno mental caracterizado por la debilidad y el cansancio intelectual,
además del abatimiento y la tristeza. Pueden aparecer también síntomas físicos
como tensión muscular o insomnio.
Pesadillas: se trata de sueños tenidos mientras se duerme en
los que se experimenta miedo o sensaciones de malestar. Se consideran un
trastorno cuando llegan a influir negativamente en la vida diaria de una
persona.
Pica: trastorno que consiste en la costumbre de comer
sustancias no comestibles. Es frecuente en niños. Se habla de este trastorno
cuando dicha costumbre es muy habitual y ya no está justificada por la edad.
Piromanía: quienes sufren este trastorno provocan incendios de
forma intencionada. El suceso no les hace sentir mal sino que experimentan
satisfacción.
Psicastenia:
trastorno mental que produce sensaciones continuas de miedo, angustia y los
trastornos que deriven de este estado de tensión aguda.
Retraso
mental: se denomina así al trastorno
por el cual la persona presenta un coeficiente intelectual por debajo de 70. Se
clasifica en leve, moderado, grave y profundo cuando el resultado del test de
inteligencia es inferior a 20.
Rumiación: trastorno infantil que consiste en que el niño
vuelve la comida ingerida a la boca para volver a masticarla. No se debe a
ningún problema físico.
Síndrome de Asperger: trastorno cerebral por el cual un niño no presenta ninguna
discapacidad física o intelectual, tan sólo social. Tienen comportamientos
extraños y mucha dificultad para relacionarse con los demás.
Somatización: se manifiesta a través de la presencia de diversos
dolores físicos. Existen distintos tipos de trastornos de somatización. En
todos además de los dolores, se detectan dolencias intestinales, algún problema
de índole sexual y normalmente también neurológico como descoordinación o
perdida de movilidad. Ninguno de estos síntomas tiene causa física justificada.
Sonambulismo: el individuo se levanta y camina mientras duerme
sin ser consciente de ello. No percibe la presencia de otras personas y cuando
despierta no recuerda lo sucedido.
Tartamudeo: dificultad para expresarse de forma oral con
fluidez. Se caracteriza por la repetición de sílabas o sonidos así como por la
presencia de pausas dentro de una palabra.
Trastorno
disocial: se habla de este trastorno
en niños que durante un tiempo prolongado muestran un comportamiento violento
con su entorno. Generalmente se muestran agresivos, destructores y no obedecen
las normas.
Trastorno
bipolar: se combinan etapas que
pueden durar incluso meses de estado depresivo con otras etapas de vitalidad y
euforia desmedida.
Trastorno
de estrés agudo: se produce en las
semanas siguientes al sufrimiento de un hecho traumático como una muerte o un
accidente. La persona padece los recuerdos del mismo y las desagradables
sensaciones que le acompañaron. Suele mostrar otros síntomas como ansiedad o
insomnio.
Trastorno
de pánico: se considera que existe
cuando la persona ha sufrido diversos ataques de pánico o crisis de angustia en
un determinado periodo de tiempo.
Trastorno
de Rett: trastorno que se manifiesta
después de un desarrollo fetal normal y un nacimiento normal. A partir de los
cinco meses empiezan a perderse habilidades de movimiento, de lenguaje y
sociales. Además, el crecimiento del cráneo se produce de manera anormal.
Trastorno
obsesivo-compulsivo: el individuo
sufre obsesiones y compulsiones. Las primeras son pensamientos que le ocupan
todo el día, auque intente evitarlos y sin causa justificada. Las compulsiones
son los comportamientos o movimientos que la persona realiza a consecuencia de
la obsesión con el fin de aliviarla.
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