Se
trata de un trastorno que afecta a aquellas personas que realizan viajes aéreos
de larga duración. Puede desembocar en una trombosis venosa profunda y
causar la muerte o dolores e inflamaciones crónicas en las piernas, a largo
plazo. Esto se conoce como síndrome postflebítico.
El
síndrome de la clase turista consiste en la aparición de un coágulo de
sangre en las extremidades inferiores, debido a la mala circulación sanguínea
que se sufre al estar tanto tiempo en posición sentada.
Causas que lo provocan
Las
principales causas que favorecen la aparición de coágulos son:
·
Inmovilidad durante
largos periodos de tiempo.
·
Espacio reducido entre
asientos.
·
Baja presión del aire
existente en las cabinas.
·
Niveles de oxígeno
bajos.
Algunos
especialistas consideran que el estrés de los pasajeros y la contaminación del
aire también pueden ser causantes de este mal.
Síntomas
Cuando
este síndrome afecta a una persona sus principales manifestaciones son el
dolor, la inflamación y el enrojecimiento de la zona de las extremidades
inferiores donde está el coágulo.
Las
personas con mayor riesgo de sufrir este trastorno son los mayores de 40 años,
las personas con problemas de circulación y/o varices, los fumadores, los
obesos y las embarazadas.
El
riesgo de sufrir una trombosis no finaliza cuando se llega a destino, sino que
es ahí cuando empieza. Así, varios estudios demuestran que puede desencadenarse
incluso cuando ha transcurrido un mes.
Prevención
Algunas
de las principales medidas para prevenir la trombosis son:
·
Comprar billetes de clase
business donde existe mayor espacio entre las butacas.
·
Utilizar medias de
compresión para que la sangre circule con mayor facilidad y no provoque
coágulos. Pueden ser modelo calcetín o hasta la cintura.
·
Tomar una aspirina
antes del vuelo y durante los dos días posteriores a la llegada.
·
Levantarse y estirar
las piernas cada hora y media, aproximadamente, para activar la circulación
sanguínea.
·
No mantener las piernas
cruzadas, para que la sangre circule sin dificultad.
·
Evitar la ropa ajustada
durante el viaje, ya que obstaculiza la circulación.
·
Estar bien hidratado
bebiendo mucha agua antes, durante y después del vuelo
·
Evitar las bebidas
alcohólicas.
Si
los viajeros tienen algún problema de circulación o han sufrido traumatismos en
las extremidades inferiores, deben consultar al médico antes de realizar un
viaje de larga duración.
Síndrome antifosfolípido
Los
afectados tcon el síndrome de la clase turista tienen gran número de
posibilidades de contraer también el síndrome antifosfolípido, conocido
como síndrome de la sangre pegajosa o de Hughes.
Se
trata de una alteración de la circulación que hace que se produzcan coágulos en
los vasos sanguíneos. Esto se debe a la aparición de anticuerpos
antifosfolípidos que atacan a los fosfolípidos, dando lugar a una enfermedad
autoinmune.
Observaciones
Aunque
este síndrome está muy ligado a los trayectos en avión, también puede
producirse por cualquier otro tipo de viaje o estado de reposo durante un largo
periodo de tiempo.
Este trastorno da lugar a que aproximadamente un treinta
por ciento de las personas que lo padecen mueran. También existen casos sin
secuelas o que han desembocado en dolores e inflamaciones crónicas en las
piernas.
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