Un seguro es un
producto que se contrata con la intención de cubrir un riesgo sobre un hecho
determinado. Los seguros de vida cubren el fallecimiento del asegurado.
En la póliza de un
seguro de vida se garantiza la entrega de un importe económico a los beneficiarios
del asegurado tras su defunción. Es muy usado en casos en los que el titular
del seguro es el sustentador principal de la familia o tiene personas a su
cargo.
El seguro de vida supone una estabilidad económica para
los beneficiarios del asegurado. En muchos casos, la situación financiera
familiar puede verse afectada tras el fallecimiento de la persona
asegurada.
Contratación de un seguro de vida
Cuando se suscribe
una póliza de vida se valora la edad del asegurado, las personas que tiene a su
cargo, la calidad de vida que les quiere proporcionar y las
fuentes de ingreso de las que dispone.
Para que el seguro tenga validez, el asegurado debe abonar
en vida una prima mensual, trimestral o anual. Su importe se calcula en
función de los índices de mortalidad de cada año clasificados por edades. Al
resultado obtenido se suman los beneficios de la compañía y los gastos de
gestión.
El importe de las primas
puede ser fijo o variable. Son fijas o niveladas cuando la cuantía es la
misma durante todo el período de vigencia de la póliza. Son variables o de
riesgo cuando el importe aumenta al tiempo que el asegurado
envejece.
Observaciones
Los seguros de
accidentes graves e invalidez constituyen un buen complemento de los seguros de
vida y están estrechamente relacionados. Incluso, en muchas ocasiones, las
pólizas de invalidez cubren el riesgo de fallecimiento.
|