La
Asamblea Francesa debatirá la semana que viene la nueva ley de
inmigración. Una de las novedades de la misma es la enmienda en la que se
contempla la posibilidad de someter a pruebas de ADN a los extranjeros
que soliciten un visado de más de tres meses.
Esta
prueba la solicitarían los Consulados u Oficinas Diplomáticas de Francia en el
extranjero en el caso de aquellos inmigrantes que aleguen para su venida el
hecho de reunirse con familiares residentes en Francia.
La
enmienda aprobada fue presentada por el diputado Thierry Marini y se une
así al endurecimiento de la política inmigratoria que pretende el presidente
francés, Nicolas Sarkozy.
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