Los planes de pensiones
aparecen en España a finales de los años 80. Son un modo de ahorro con
importantes ventajas fiscales, enfocado a obtener una renta en el momento de la
jubilación. Es un sistema complementario a la pensión otorgada por la Seguridad
Social.
Un plan de pensiones
es un método de ahorro colectivo, que consiste en entregar un importe económico
de forma periódica a un fondo gestionado por profesionales, encargados de
obtener la mayor rentabilidad.
Los planes de pensiones
están controlados por la Dirección General de Seguros del Ministerio de
Economía y Hacienda. De su funcionamiento se encargan la comisión de control
del plan y la comisión del fondo de pensiones.
Características
Las personas que contratan
un plan de pensiones, denominadas partícipes, realizan aportaciones
que se depositan en un fondo. Éste puede estar formado por diversos planes de
pensiones. La compañía gestora se encarga de invertir el capital del fondo para
que genere la mayor rentabilidad posible.
La aportación máxima anual
permitida es de 10.000 € hasta los 50 años y de 12.500 € a partir de dicha
edad, aunque existen condiciones especiales para
discapacitados.
Prestaciones de los planes de pensiones
Las prestaciones de los
planes de pensiones se cobran cuando el partícipe se jubila, se encuentra en
situación de incapacidad, contrae alguna enfermedad grave o se encuentra en
situación de desempleo de larga duración.
Las prestaciones pueden
cobrarse en forma de capital, es decir, en un solo pago, en forma de
renta, que supone una serie de pagos fraccionados, o en forma
mixta. La renta puede ser, a su vez, vitalicia o
temporal.
Fiscalidad
Las ventajas fiscales de un plan
de pensiones hacen referencia a la posibilidad del partícipe de deducir en su
declaración de la renta las cantidades aportadas al plan.
Las aportaciones generan un ahorro
en la declaración de la renta de hasta un 43% en todo el país, a excepción de
Navarra, donde la reducción máxima es del 42% y el País Vasco, con un límite
del 45%.
En caso de recibir la
prestación por incapacidad o jubilación en un solo pago y haber pasado más de
dos años desde la primera aportación, el partícipe puede aplicar una reducción
fiscal del 40%. Esta ventaja sólo puede aplicarse una vez.
Cuando las prestaciones del
plan de pensiones se reciben en forma de renta, no sólo no se aplica
ninguna deducción en la declaración de la renta sino que el importe está sujeto
a una retención fiscal.
Cobro antes de la jubilación
La persona que quiera
contratar un plan de pensiones debe saber que sólo podrá recuperar las
aportaciones depositadas antes de la jubilación por:
· Enfermedad grave.
· Desempleo de larga duración, es decir, como mínimo de
12 meses.
· Invalidez.
· Cese del empleo por situación regulada por el
Ministerio de Trabajo.
A tener en cuenta
Los planes de pensiones
también tienen la ventaja de permitir el cambio de un plan a otro. Esto puede
acarrear algún gasto, pero suele ser mínimo. En caso de que el coste del cambio
sea muy elevado, el partícipe debe denunciarlo ante una asociación de
consumidores.
Observaciones
En ocasiones los planes de
pensiones pueden confundirse con los planes de jubilación, aunque son dos
conceptos distintos. Un plan de jubilación es un seguro contratado a un
plazo determinado, que garantiza el cobro de una cantidad económica en caso de
supervivencia y de otra en caso de fallecimiento del contratante.
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