Las
compañías de telefonía móvil sufrirán una investigación tras la apertura
de un expediente sancionador por parte de la Comisión Nacional de
Competencia. Se trata de probar si pactaron de forma conjunta una subida de
tarifas.
El
pasado 1 de marzo Movistar, Orange y Vodafone subieron sus tarifas de
forma similar con el fin de no renunciar a sus beneficios. Esta decisión se
produjo como consecuencia de la obligación de facturar a sus clientes por
segundos. Las compañías niegan que existiese ningún tipo de acuerdo previo.
La
Ley de Defensa del Consumidor prohibió el redondeo y las compañías
compensaron la pérdida con la subida de tarifas. El expediente sancionador
abierto tras las numerosas denuncias y reclamaciones de las asociaciones de
consumidores podría ahora acarrear a estas compañías el pago de multas
de hasta un 10% de sus ingresos anuales.
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